La Junta Directiva del Contrato de Río Matarraña aprobará el jueves las alegaciones que se presentarán para modificar aspectos del Plan Hidrológico del Ebro que prepara el Ministerio de Medio Ambiente. El contenido del documento todavía se desconoce pero sus objetivos pasarán por garantizar el saneamiento y abastecimiento en toda la cuenca del río Matarraña, puntales prioritarios aún en tiempos de crisis. Las reivindicaciones de los agentes implicados se recopilarán de forma consensuada y respetando los principios de solidaridad y cooperación del Contrato del Río.
 
Las alegaciones servirán para incluir las bases establecidas en el Dictamen de La Fresneda dentro del nuevo Plan Hidrológico. Este dictamen consiguió zanjar las controversias surgidas en la regulación de la cuenca del río Matarraña, de la que forman parte 36 municipios de tres comunidades autónomas.
 
Según Chus Sanz  de ECODES  «la voluntad de todos los que conformamos el proyecto es introducir un modelo de trabajo para conseguir soluciones globales y no de carácter puntual». Las actuaciones que se desarrollen en el futuro deberán obtener la máxima eficacia a pesar de contar con recursos económicos limitados. 
 
Retraso del Plan Hidrológico 
El Ministerio de Medio Ambiente aprobará el Plan Hidrológico del Ebro con tres años de retraso. El texto debe servir para modernizar la gestión de la cuenca fluvial y adaptarla a la Directiva Marco del Agua de la Unión Europea, norma que establecía que cada país debía tener sus proyectos redactados antes de 2009.
 
Ha sido esta tardanza la que ha motivado que el Tribunal de Justicia europeo sancione al Estado español por no cuadrar sus objetivos de regulación hidrológica con el conjunto de la UE. El objetivo de Bruselas pretende garantizar una buena calidad de las aguas comunitarias en 2015, por lo que los planes de cuenca deben desarrollarse cuanto antes.
 
Entre los deberes pendientes del Ministerio con el territorio se encuentran la regulación de la cuenca del Ebro y desarrollar los proyectos incluidos en el Pacto del Agua. La conjugación de ambas actuaciones debe llevarse a cabo teniendo en cuenta al territorio y priorizando los proyectos según las restricciones presupuestarias. 
 
Contrato de Río ejemplarizante 
Los proyectos de regulación hidrológica españoles están en fase embrionaria si los comparamos con sus homólogos europeos. Resulta llamativo que la redacción de muchos de ellos hayan sido motivo de discusión entre territorios, causa por la que se paralizaron. Los recelos que suscita la regulación de algunas cuencas como la del Ebro no son comprensibles para una UE que ha visto a ocho de sus Estados miembro ponerse de acuerdo para regular el cauce del Danubio.
 
Es en este contexto que el papel del Contrato del Río Matarraña se hace indispensable y sirve de ejemplo para la gestión del agua en nuestro país. Surgido de situaciones conflictivas entre los usuarios de la cuenca, la plataforma presentará alegaciones comunes para que el Ministerio tenga en cuenta las exigencias del territorio. La inclusión de las propuestas efectuadas por el Contrato se conocerá en los próximos meses.